La NBA vive una pretemporada marcada por los movimientos financieros, y dos de sus franquicias más emblemáticas, Boston Celtics y Golden State Warriors, han protagonizado algunos de los escenarios más inusuales de cara a la campaña 2025-26.
Celtics obligados a soltar piezas claves
Boston se vio forzado a realizar recortes importantes para evitar caer en el tercer nivel del impuesto de lujo, desprendiéndose de contratos de jugadores determinantes en sus recientes éxitos. Entre los más destacados se encuentran Jrue Holiday y Kristaps Porzingis, quienes fueron traspasados en operaciones que responden más a necesidades económicas que deportivas.
Una agencia libre silenciosa en Golden State
Por su parte, los Warriors han tenido una de sus pretemporadas más discretas en el mercado de agentes libres. Su prioridad ha sido resolver las negociaciones con Jonathan Kuminga, agente libre restringido, lo que ha retrasado cualquier movimiento de mayor magnitud.
A finales de agosto realizaron su primera incorporación oficial, con el fichaje del alero Taevion Kinsey, mientras que los rumores apuntan a que tanto Al Horford como De’Anthony Melton ya tienen acuerdos verbales con la franquicia de San Francisco.
El periodista Brett Siegel (ClutchPoints) adelantó que el veterano pívot firmaría un contrato de dos años con opción de jugador, lo que lo convertiría en la excepción dentro de los contratos mínimos que se espera cierren los Warriors.
Horford, la pieza para cubrir el vacío de Looney
A sus 39 años, Horford sigue mostrando solidez y experiencia. En la temporada pasada con Boston promedió 9 puntos, 6,2 rebotes y 2,1 asistencias, con un 42,3% de efectividad en tiros de campo y un 36,3% en triples. De confirmarse su llegada, ocuparía el rol dejado por Kevon Looney, quien firmó con New Orleans Pelicans.
Mientras tanto, Golden State también ha mostrado interés en el alero agente libre Cody Martin, aunque aún no se han concretado negociaciones.
You must be logged in to post a comment Login