Cuando un labriego concluye de manera exitosa su siembra, lo lógico es que la cosecha sea abundante y buena. Esa misma comparación se puede hacer con José -Maíta- Mercedes, quien como jugador impartió calidad a nivel nacional e internacional y hoy comienza a afianzarse como entrenador de «gran calibre» en el campo foráneo.
«Esta es una profesión que amerita mucho estudio y mucha planificación tanto para conocer los tuyos como los rivales«, narra. [SEGUIR LEYENDO]